Se abre paso una reforma, se dan unos poderes especiales al ejecutivo, se planea la creación de unos puestos burocráticos en cierta medida necesarios que fueron eliminados mas por ignorancia que por improvisación; y cual es el resultado:
Un zafarrancho en la política colombiana. Tanto es el deseo de puestos burocráticos y de poder que vimos como, -en el ejemplo mas vergonzoso-, el partido conservador se levanto de mesas de concertación, de debates en la Camara, etc. Para mostrar su malestar porque no tenían este ministerio o aquel otro, amenazaron con retirarse de la mesa de unidad nacional, el presidente de la comisión primera del senado Eduardo E. Maya abiertamente mostró su enfado diciendo que el inconformismo de su partido se debía a que “nos están moviendo de varias posiciones importantes que tenía en la administración del presidente Alvaro Uribe”. Varias correcciones para los amigos conservadores:
Primero, no es presidente Uribe sino EX-presidente. Segundo, creyeron que con decir Vagas Lleras, listo ¿sanseacabó?; o endosarle una teoría de la conspiración al ministro, no, no funciono. Y es que todavía creen que hacen política como en el régimen del pasado, que no era sino frotar la lámpara o invocar con la varita mágica el nombre de Cossio (ministro del interior era Uribe) y ya, todo solucionado, los puestos, los cohechos unilaterales y si por azar se caía en desgracia, pues se tenia el hermano en la fiscalía en Antioquia que arreglaba el problema.
A todo este guirigay de chiriguares, se aunaron las criticas del EX-presidente Pastrana, llamando a que se tomen medidas contra la corrupción de algunos miembros del partido conservador y que su mesa directiva dimita. No es para menos, porque hemos sido testigos de como los conservadores han puesto por medio de la oficina de Estupefacientes a trabajar en su favor y lucro los bienes incautados del narcotráfico; tenemos el agrario ejemplo de Arias, conservador que se dio el lujo como ministro de regalar miles de millones de pesos en subsidios agrícolas a terratenientes, reinas de belleza y mafiosos, y la lista sigue y sigue.
Tan mal acostumbrados estaban en la pasada administración que no solo Pastrana declara abiertamente la vergüenza nacional que es el partido conservador sino que también el EX-presidente Samper anuncia una gira nacional para hacer política por el partido Liberal, a modo de salvar lo que queda de los partidos tradicionales en Colombia. Y esa fue y es la estrategia del uribismo, usar, usar y usar todos los partidos que pueda para lograr lo que se proponga; así veíamos como con devoción liberales, conservadores, PIN, U, Cambio radical y demás partidos eran sobretodo uribistas; hasta los verdes están siendo apoyados a la alcaldía de Bogotá por Uribe y el candidato verde lo llama su co-equipero.
Una vez reunidos con el presidente Santos y al prometerles quien sabe que o cuantos puestos públicos, una vez más, los conservadores volvieron al redil y aceptaron aprobar todos los proyectos del gobierno. Y es que sin puestos no hay paraíso. Yo si me pregunto: ¿será qué se puede hablar de partidos políticos en Colombia, cuando en la última década el 40% -o mas- de los congresistas mas que representantes de sus partidos, eran -y lo son aun- llamados a apoyar los intereses superiores del paramilitarismo?, ¿es valido hablar de partidos cuando el actual presidente ha servido en administraciones de partidos diferentes?; me parece, que el vinculo o la masa partidista solo sirve cuando hay que reclamar ciertos intereses a los que se cree tienen derecho, nada mas; y claro a la impunidad.
Notícula:
Otro escándalo conservador de hace tiempo fue solucionado esta semana cuando el presidente Santos repartió la hacienda Carimagua -que otrora el ministro Arias quería regalar a sus amigos- a 500 familias. Sinceramente espero no escuchar ese nombre junto al de masacre en este país de ignominias.

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