“No es bueno, compatriotas, ustedes que conocen todos los crímenes cometidos en nuestro nombre, no es realmente bueno que no digan a nadie una sola palabra, ni siquiera a su propia alma, por miedo a tener que juzgarse a sí mismos. Al principio ustedes ignoraban, quiero creerlo, luego dudaron y ahora saben, pero siguen callados. Ocho años de silencio degradan.”

J. P. Sartre

Tuesday, December 27, 2011

LA MEDIDA DE LA REACCION O LA JUSTICIA EN VACACIONES.

Tomado de: http://enajenacion.wordpress.com/2011/01/02/¿paramilitares-desmovilizados-en-colombia/


Todo parece indicar, que la desmovilización por parte del grupo armado ERPAC, va a quedar empañada por un tufillo de vacío estatal; incapacidad de la justicia y por un recuerdo indeleble de los montajes de desmovilizaciones del anterior gobierno presidido por Álvaro Uribe.
Más de doscientos cincuenta miembros de esta organización criminal y narcotraficante se desmovilizaron la víspera de navidad; sin embargo cabe señalar, que de parte del gobierno solo se ha podido observar una incapacidad tan grande que raya con la negligencia.
Si por el contrario esta banda criminal producto del paramilitarismo, los desmovilizados provinieran de un frente guerrillero cualquiera (FARC, ELN), el gobierno no solo estaría festejando, sino que se llevaría todo el crédito de tal éxito; se haría no un teatro sino un circo de operaciones, no importarían las vacaciones de fin de año; ministros, gobernadores, alcaldes, gandules, presidentes estarían presentes en la desmovilización. Los medios ictéricos de la patria estarían a ritmo de bombos y platillos haciendo titulares, se exaltarían los avances del gobierno, se mostrarían todos esos porcentajes que acaban con la guerrilla: Los ahora sí por ciento, el fin se acerca por ciento, es el fin por ciento, el fin del fin por ciento, el post-fin por ciento; y todas esas amarillas aritméticas.
Pero en cambio, las medidas de reacción ante los últimos eventos, simplemente emiten un mensaje contradictorio que solo exacerba la sensación del vacío estatal, del poder de la impunidad y de la improvisación de la justicia.
No era nuevo, que esta banda criminal se fuera a desmovilizar, declaraciones de su jefe hace algunas semanas (http://www.semana.com/nacion/vamos-someter/167751-3.aspx), daban por un hecho este proceder, así que cuando el ministro Vargas Lleras sale a decir que no ha habido un acuerdo previo querrá decir ¿que el gobierno ha ignorado este hecho tan importante para el bien de los colombianos afectados por la violencia generada por esta banda en la región del oriente colombiano?, o ¿será que el gobierno está avergonzado de como la justicia ha procedido?, ¿existirá algún pre-acuerdo debajo de la mesa que será negado rotundamente por el alto gobierno?.
Por otra parte la justicia realmente hace que Colombia se sienta orgullosa de ser el único país, donde algún individuo o grupo criminal se entrega y depone sus armas y la justicia no lo asegura o formula cargos porque según ésta, cometería un secuestro o secuestro masivo según el número de implicados. Es así como la Fiscalía General respondió ante la puesta en libertad de más de doscientos integrantes desmovilizados de esta banda criminal (http://www.semana.com/nacion/deteniamos-podiamos-incurrir-secuestro-masivo/169678-3.aspx); mientras que por mucho menos que una presunción, el gobierno ha encarcelado opositores, espiado periodistas y jueces.
La reacción de la justicia crea grandes interrogantes a cerca de este proceso de desmovilización, si es verdad que no existe un pre-acuerdo es muy extraño que se aseguren a los cabecillas y que los demás miembros (más de docientos) se dejen en libertad; hasta se escuchó la protesta generalizada por este accionar y finalmente, los organismos de justicia fueron obligados a tomar medidas para asegurar a todos los miembros desmovilizados que habían sido enviados a sus hogares.  Es también sospechoso que no se mencione por parte de sectores del gobierno o medios de comunicación, la posibilidad de que algunos de estos cabecillas sean extraditados.
La actitud del gobierno a todo nivel solo puede demostrar la gran desigualdad al momento de emitir juicios, interpretar la justicia o su accionar entre narcotraficantes, grupos paramilitares, bandas emergentes de extrema derecha, ambos vinculados con el tráfico de drogas que ha permeado el aparato estatal a todo nivel (ahí una razón para este tipo de actitud) y las guerrillas o por hacer una descripción más detallada, los grupos narcotraficantes que así se hacen llamar.
Si por algo debe propender la justicia es por la uniformidad ante él o los sujetos a los que se aplica, pero esto es mucho pedir en Colombia; cuando por las fiestas de fin de año se mandan a los criminales a sus casas, hasta que por azar algún día del año venidero la justicia comience.
Corridos más de doscientos años de vida republicana, todavía queda la sensación de que la justicia, no ha podido comenzar todavía.

Wednesday, December 14, 2011

Notaría, ¿Notaría?







Definitivamente cuando uno sobrevive la historia de Colombia en los últimos tres períodos presidenciales, no hay frase más unánime para definir en su conjunto a estos que la atribuida a K. Marx cuando parafraseando a Hegel dice: "La historia se repite a sí misma, primero como tragedia y luego como farsa"; Luego agregaría Herbert Marcuse: "Algunas veces, la repetición en forma de farsa, puede ser más terrible que la tragedia original".
Hace ya más de un lustro, los colombianos fuimos testigos de como, para ser aprobada la reelección presidencial en el Congreso de la República, se compraron conciencias, se cometieron cohechos, se repartieron notarías como favores políticos a cambio de votos para que esta iniciativa fuera aprobada.  Uno de los casos más conocidos fue el del ex representante Teodolino Avedaño.
Tal como lo expuso la revista Semana: “Tras la condena a los ex representantes Teodolino Avendaño y Yidis Medina por haber recibido prebendas a cambio de su voto favorable al proyecto de reelección se destapó el caso de la feria de las notarías. Éstas presuntamente fueron entregadas por el Gobierno como “forma de pago” a los congresistas.

En el proceso, el testigo clave fue el propio ex Súper Intendente de Notariado y Registro Manuel Cuello Baute, quien con documentos en mano, entregó una relación de los políticos que posiblemente fueron beneficiados con la entrega de las notarías a cambio de su voto favorable al proyecto de reelección que abrió la puerta para que Álvaro Uribe se presentara a las elecciones de 2006”
. http://www.semana.com/wf_ImprimirArticulo.aspx?IdArt=139017 Y : “El ex superintendente de Notariado y Registro le confesó a la Corte Suprema cómo se entregaron más de 30 notarías para pasar la reelección”. http://www.semana.com/politica/ventilador-notarias/125628-3.aspx
Una vez aprobada ilegalmente la reelección presidencial es posible decir que aunada a los ya trágicos primeros cuatro años en la presidencia del ahora expresidente Álvaro Uribe Velez, la historia se repetiría una vez más fuera de la legitimidad legal como farsa.
Esta farsa o ilegalidad corroborada por la Corte Suprema de Justicia, no impidió que el elegido por un cuatrienio más a la presidencia de la república cumpliera el termino de la misma, e incluso que promoviera un referendo para -una vez más- ser elegido por un tercer período presidencial, algo así como la repetición de la farsa dentro de la farsa.
Ante el fallo negativo a una tercera reelección presidencial, el nuevo presidente de Colombia sería Juan Manuel Santos.   Una de las más recientes iniciativas de su gobierno es la reforma a la justicia; donde las notarías vuelven a ser protagonistas en la historia del país.  En este caso particular se les enmarca en la modificación a la Constitución Política numeral cuarto del TEXTO APROBADO POR LA COMISION PRIMERA DEL H. SENADO DE LA REPUBLICA PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO N° 07 DE 2011 DE SENADO: 
ARTÍCULO 4°.  El artículo 116 de la Constitución Política quedará así:
Artículo 116. La Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado, el Consejo Superior de la Judicatura, la Fiscalía General de la Nación, los Tribunales y los jueces, administran justicia. También lo hace la Justicia Penal Militar.
La ley podrá atribuir función jurisdiccional en materias precisas a determinados empleados judiciales, salvo recaudar pruebas, proferir sentencias o decisiones que pongan fin a los procesos.
El Congreso ejercerá determinadas funciones judiciales.
La ley podrá atribuir, excepcionalmente y a prevención, función jurisdiccional en materias precisas a determinadas autoridades administrativas de carácter técnico. Las decisiones que le pongan fin a estas actuaciones serán apelables ante las autoridades judiciales, salvo las excepciones previstas en la ley. Sin embargo, no les será permitido juzgar delitos.
Los particulares pueden ser investidos transitoriamente de la función de administrar justicia en la condición de jurados en las causas criminales, conciliadores o en la de árbitros habilitados por la ley o por las partes para proferir fallos en derecho o en equidad, en los términos que determine la ley.
De manera excepcional, la ley podrá conferir funciones jurisdiccionales a notarios, centros de arbitraje y/o conciliación.
Teniendo como antecedentes el uso de las notarías como herramienta ilegal por parte del ejecutivo, para comprar votos en el Congreso que garanticen la aprobación de sus iniciativas legislativas; existen otros dos puntos fundamentales, por los cuales no se les debería investir a éstas con funciones jurisdiccionales: la legalización del despojo de tierras en todo el país y el riesgo de que los actores que impartan justicia pertenezcan a sectores privados que no garanticen el mandato de la Constitución Política de Colombia, en el sentido de que todo ciudadano tiene derecho a ser escuchado en instancias jurídicas y a un juez; investir como jueces a terceros es  deslegitimar el trabajo de los miembros judiciales y privatizar la justicia.
Despojo de Tierras.
El martes trece de diciembre fue aprobado por la Cámara de Representantes, el artículo que confiere funciones jurisdiccionales a los notarios; esto se traduce en más poder para muchos que están involucrados con el despojo de la tierra en el país.  Se calcula según las cifras oficiales el robo de más de medio millón de hectáreas de tierra. Las que fueron legalizadas a través de notarias.  Como consecuencia de estos actos, miles de campesinos y legítimos dueños de la tierra se convirtieron en desplazados por la violencia, ya que grupos armados ilegales como los paramilitares, fueron los encargados de desplazar a los dueños de las tierras para que éstos mismos grupos o empresas privadas y multinacionales pudieran luego hacerse a los títulos de las tierras, lo que se hizo con el concurso de notarios que fueron sobornados o estaban vinculados con grupos paramilitares, que como el resto de instituciones públicas y privadas fueron permeadas por este fenómeno en todo el país, incluido entre ellas el Congreso de la República.
En declaraciones a los medios,“El Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo Salazar aseguró que mediante prácticas fraudulentas y en la penumbra de las notarias y oficinas de registro del Estado delincuentes le robaron al Estado Colombiano miles de hectáreas de tierras”. (http://www.caracol1260.com/noticia/el-despojo-ilegal-de-tierras-afecta-a-todo-el-pais-minagricultura/20110826/nota/1537602.aspx).  También el Súper Intendente de Notariado y Registro habla sobre las investigaciones que se adelantan sobre este aspecto: (http://www.youtube.com/watch?v=EvqPu5AXvi0).  Así que, en el ejemplo hipotético, en el que un notario con facultades de juez esté frente a un caso de disputa por tierras, ¿tendrá este, la investidura legal frente a los antecedentes expuestos?; y es aquí donde la repetición en forma de farsa, va a llegar a ser con todo el apoyo del Estado más terrible que la tragedia original.
La Privatización Inconstitucional de la Justicia.
El argumento del ejecutivo para introducir este cambio constitucional que confiere funciones jurisdiccionales a los notarios se debe a la gran congestión en que se encuentra el sistema judicial; si bien la reforma a la justicia incrementa el presupuesto en un dos por ciento más que la inflación y se tiene destinado un billón de pesos que será asignado a esta rama durante los próximos cinco años, a los casos existentes ya acumulados se aúnan la gran cantidad de otros, producto del conflicto armado, iniciativas como la ley de justicia y paz y la enorme corrupción administrativa de los anteriores dos periodos presidenciales de Álvaro Uribe Velez. Tragedia y farsa respectivamente.
Este argumento a todas luces va en contra de la Constitución y convenios internacionales, ya que el servicio que prestan las notarias está motivado por el animo de lucro, mientras la justicia es un derecho constitucional de cada ciudadano.  Además, los gastos de operación de los notarios para impartir justicia serían cubiertos por el Estado, como lo cuestiona Maria Del Pilar Arango: “¿Implicará la reforma que el Estado destine recursos para adecuar y dotar las instalaciones donde los notarios atenderán a los usuarios? ¿Por qué esos recursos no se destinan a contratar personal capacitado para la administración de justicia?”. También agrega: “Ante la gigantesca congestión en los juzgados, se propone trasladar los casos a notarios y abogados para que decidan en primera y única instancia. Esta fórmula peregrina y pseudocreativa en realidad es injusta, regresiva, inconveniente, contraria a los tratados internacionales…y además es inútil. No hay otra solución que contratar más jueces”. ( http://razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/2614-la-congestion-judicial-pretexto-para-privatizar-la-justicia-.html).  No es claro el mecanismo de selección o financiación económico con el que contará el Estado para hacer posible que esta gestión jurisdiccional se realice.
Para finalizar, Así como lo ha dicho el presidente de la república en varias de las iniciativas que ha impulsado en su gobierno -como la ley de víctimas-, dando a entender que lo que persigue el Estado y su gobierno es aplicar justicia, reparar a las víctimas y que los delitos no queden en la impunidad; reformas como esta que impulsa su gobierno son todo lo contrario a estas declaraciones. Ejemplo de esto son las personas a las que se quiere adjudicar esta función de jueces que en muchos casos no son idóneas, no solo por su falta de experiencia en la rama judicial como por los antecedentes de corrupción que los comprometen para investirlos con tan delicada función.  Casi se podria decir que la restitución de tierras que promueve la ley de víctimas la contradice la reforma a la justicia, cuando los directos responsables de legalizar el despojo de tierras, se les pretende dar funciones jurisdiccionales, lo que se traduce en más poder para estos últimos.
Esta reforma a la justicia en términos generales, pareciera que persigue la privatización de la misma, cuando usa terceros para descongestionar los juzgados, impunidad para miembros de las Fuerzas Armadas y de Policía que hayan cometido crímenes, ampliando el fuero militar y permite que funcionarios encargados de vigilar y supervisar al Estado y sus organismos, sean solo elegidos por el Congreso sin la intervención de las altas cortes, lo que implica que el ejecutivo tenga siempre la posibilidad de proponer ternas para Procurador General o Contralor, no por méritos ni calidades, sino que sea una elección nepótica y partidista.
En fin, no puede uno más que pensar cuando se analizan estas iniciativas que enmiendan la Constitución y van en contra de todo principio ético, que en gran medida Herbert Marcuse tenia la razón: “Algunas veces, la repetición en forma de farsa, puede ser más terrible que la tragedia original”, y eso, es lo que los colombianos estamos descubriendo con Juan Manuel Santos.

Thursday, December 8, 2011

UN JUGADOR DE PÓKER HACIENDO CARAMBOLAS





En su camino hacia la gloria, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, necesariamente tiene que beneficiar al estamento castrense con todo tipo de beneficios ante la ley.  
Pero, ¿cómo se consigue la gloria?: Alcanzando la paz, o cierta paz, que signifique un proceso de diálogo o desmovilización con las guerrillas u otros actores violentos que el gobierno trata de desconocer como tal; esa relativa paz, se  daría en la medida en que los violentos, enmarcados en una dialéctica del conflicto armado se desmovilicen; más no implica que exista una paz verdadera, ya que, estos grupos se autofinancian con el narcotráfico; y mientras este, sea un negocio ilegal no se podrá hablar de una paz duradera. 
¿Por qué,  se tiene que beneficiar con prebendas legales a las Fuerzas Armadas y de Policía?: durante décadas de conflicto interno, las Fuerzas Armadas en Colombia han tenido un papel protagónico como instrumento del poder plutocrático o económico/hegemónico, siendo utilizadas por la clase dirigente para forzar la balanza política en el país, como sucedió durante la lucha partidista en las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo XX, la lucha contra el narcotráfico cuando este existía  con carteles bien definidos, la lucha contra las guerrillas desde los años sesenta y en nuestra historia reciente, esa misma lucha contra el narcotráfico del que hacen partes las guerrillas y los grupos paramilitares hoy llamados también bandas criminales o BACRIM. 
Las Fuerzas Armadas y de Policía hacen parte de una historia, al servicio de grupos de poder; donde el gobierno legítimo no ha poseído ni posee hoy día su exclusividad, como se ha corroborado,  cuando estas han sido cómplices con grupos paramilitares o narcotraficantes y han marcado la historia de Colombia de sangre e impunidad; ejemplos representativos de estos trágicos eventos son: la masacre de las bananeras en 1928, la retoma del palacio de Justicia,  su complicidad en decenas de masacres como El Salado, Bojayá, La Rochela o las ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos, por mencionar algunos casos de la historia nacional, en los que, las Fuerzas Armadas abusaron de su poder para perpetrar o ser cómplices de violaciones a la ley,  a la Constitución, a el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.
Este incremento en actores armados y del negocio del narcotráfico, va de la mano con la creciente disparidad social, que ha ampliado la brecha entre ricos y pobres y que hoy tiene a uno de cada dos colombianos en la pobreza; una taza de informalidad laboral de más del cincuenta por ciento, unos servicios de salud y educación cada día más precarios; lo que en el contexto Latinoamericano ubica a Colombia como uno de los países con más desigualdad social. 
Estos factores sociales y criminales han hecho que  las Fuerzas Armadas y de Policía, se fortalezcan y logren un presupuesto suntuario (el segundo país que destina el mayor porcentaje del PIB en América Latina después de Brasil),  que equivale, a que los llamados por el nacionalismo héroes de la patria, sean los menos interesados en la paz, por el gran flujo de fondos. Se debe enfatizar en que los beneficios que se daría a los militares, como la ampliación del fuero militar, si bien no tienen como objetivo la impunidad, no son los mecanismos ideales para que se investigue y juzgue su participación en crímenes y su apoyo a grupos paramilitares y de narcotráfico; vale la pena hacer el símil entre congresistas vinculados a estos grupos (parapolíticos) que por medio de votos, prebendas o ayuda financiera, lo hacían desde su curul, y militares que lo hacen desde sus insignias con soles.
Es así, como nuestro jugador de Póker pretende hacer una carambola modificando la Constitución, las leyes y así, comprar la voluntad de las Fuerzas Militares y de Policía para intentar una salida negociada al conflicto (recordar como él mismo lo ha dicho en varias ocasiones: que es él, quien tiene la llave de la paz en su bolsillo).  Esto se traduce en tres puntos:
  • Proyecto de Justicia transicional, propuesto en acto legislativo por el Senador Roy Barreras, que modifica el artículo 122 de la Constitución, y que permitiría a reinsertados de un proceso de paz con el gobierno, ocupar puestos públicos; e incluye un articulado que comprende la desmovilización de grupos violentos; no solo propone un marco completamente abstracto de instrumentos jurídicos o no, en el caso de un proceso de desmovilización, donde: “se podrá ordenar la renuncia a la persecución penal”, para citar un ejemplo concreto; peor aún, que prácticamente promueve la impunidad a priori, de un acuerdo previo a un acuerdo humanitario (para llamarlo por su nombre técnico) y más allá a una negociación valida y real que termine en una desmovilización de actores armados.  Un marco tan amplio puede llevar a la creación de instrumentos jurídicos, que exculpen de responsabilidad  a las partes, entre estas, las Fuerzas Militares y de Policía; creando impunidad y haciendo mucho más difícil la consecución de la verdad y reparación de las víctimas.  O como lo resume Michael Reed Hurtado (http://www.razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/2436-el-nuevo-marco-juridico-para-la-paz-una-propuesta-inconveniente.html) : “La propuesta de reforma convierte a la administración de justicia en un bien transable políticamente. Pone en evidencia, para los actores armados, que a lo que hay que temer (o persuadir) no es a la justicia, sino al Congreso.  Triste arreglo que, antes de una eventual negociación con las partes en conflicto, quede claro que el poder que tiene la llave de su futuro es el político y, de antemano, se esté mandando el mensaje de que la justicia no vale, porque todo será negociable, al fin de cuentas”.
  • Ley de Justicia y Paz.  uno de los mejores ejemplos de cómo una ley de justicia transicional es aplicada con falencias graves, sin permitir lograr la verdad y otorgar reparaciones adecuadas, entre otras razones por la extradición de los principales miembros desmovilizados que se habían acogido a esta ley (sin previo fallo judicial por parte de la corte); limitando o anulando la posibilidad de que se conozcan los crímenes perpetrados por estos y las organizaciones de las que eran jefes.  Por otra parte, esta ley (ley 975 de 2005), solo cobija a integrantes de grupos desmovilizados antes del 25 de julio del 2005; lo que tiene  gran impacto en la justicia ordinaria, por cuanto muchos paramilitares, se  desmovilizaron después de esa fecha, o confesaron crímenes después del marco temporal que dicta la ley; aumentando el número de casos para la justicia ordinaria.
Previamente, cuando se comenzó a observar este fenómeno, el entonces ministro del interior Fabio Valencia Cossio, envió una modificaron a la ley para que se pudieran acoger individuos que hubieran delinquido después del 25 de julio del 2005, propuesta que fue negada por la  Corte Suprema de Justicia.  Hoy, ante la gran cantidad de casos, la fiscal general Viviane Morales ha sometido a consideración una reforma a la ley para que se amplíe el límite estipulado para quienes han cometido  delitos; además, plantea que se reduzca el número de sesiones para que los victimarios sean escuchados y  se puedan  dictar fallos para conjuntos de personas acogidas a esa ley.  Es este, un ejemplo demostrativo de cómo, porque  exista una herramienta de justicia transicional como la ley de justicia y paz, no significa que pueda emplearse sin unas condiciones preestablecidas y serias en el momento de que exista, o haya existido, una mesa de diálogo entre las partes; y si bien, una ley de esta naturaleza debe facultarse con cierta flexibilidad, su modificación, no debe responder a un colapso por el número de casos en el sistema ordinario judicial; no se trata solo de evacuarlos, sino que, debe darse un equilibrio entre los beneficios que una ley de esta naturaleza ofrece, y la persecución de la verdad y la reparación de las víctimas.  El hecho de entender esta ley como única herramienta para reducir la congestión judicial implica impunidad.  Se ha especulado que esta herramienta de justicia transicional en un eventual proceso de paz, sería incluyente para todas las partes, incluidas las Fuerzas Armadas y de Policía.
  • La reforma a la Justicia.  Esta es, tal vez una de las concesiones más grandes que se  da a las Fuerzas Militares y de Policía, ya que amplía el fuero militar lo que significa que los crímenes cometidos por ellos serán juzgados por cortes militares, integradas por miembros de la fuerza pública, retirados o en servicio activo.  Es claro el retroceso al expandir el fuero militar, no solo a la Constitución de 1991, sino que va en contradicción de las leyes de organismos internacionales de los cuales Colombia hace parte, que establecen que los crímenes de lesa humanidad deben ser juzgados por cortes civiles.  Como ya se dijo, el protagonismo de los militares durante la historia del país ha implicado también una gran cantidad de crímenes por parte de la fuerza pública.
Para mencionar varios ejemplos recientes de este accionar criminal por parte de las Fuerzas Armadas y de Policía tenemos el de las ejecuciones extrajudiciales, llamadas falsos positivos.  Tal vez el más representativo de todos los que se mencionan en este texto, porque las Fuerzas legítimas del orden se valieron de mentiras, secuestro o desaparición forzada, de miles (hasta ahora unos 3000 casos) de civiles que, fueron torturados, asesinados y posteriormente presentados a las autoridades y al país entero como bajas producidas a la guerrilla. Hechos que en parte fueron motivados por los incentivos económicos, vacaciones y promesas de ascenso dentro del estamento castrense en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe.  Este caso en particular, (que se puede comparar fácilmente con la cantidad de muertes provocadas por la represión hoy día en Siria o por la cantidad de personas asesinadas en Libia, antes de que la ONU tomara medidas y la OTAN interviniera militarmente), la justicia penal militar no ha hecho sino validar la impunidad; si bien se han producido condenas, son penalmente irrisorias, con  carácter solo punitivo para los subordinados de la fuerza de menor rango. 
Otro caso dramático anterior a los “falsos positivos”, es el de la masacre de La Rochela, donde fueron asesinados doce miembros de una comisión judicial por parte de paramilitares y con la connivencia del Ejército lo, que generó la obstrucción a la justicia desde la toma de pruebas, el debido proceso y el libre accionar judicial.  Algunos apartes que describen lo sucedido se encuentran en: La Rochela. Memorias de un Crimen Contra la Justicia. Informe del grupo de memoria histórica de la comisión nacional de reparación y reconciliación.
“La construcción del modelo paramilitar colombiano, particularmente respecto de otros actores armados, y dada la naturaleza de sus vínculos incluso con aparatos del Estado, contempla como una parte sustantiva de su acción el ocultamiento de la autoría de muchos de sus crímenes, utilizando, entre otros mecanismos, el convertir lo sucedido en invisible”.
“Lo que en un principio se evidenció como una masacre contra el Estado y su institucionalidad judicial, ante la comprobada participación de miembros de la Fuerza Pública en el andamiaje criminal, resultó ser, además, una Masacre del Estado contra el Estado.  Víctimas y victimarios en este caso son parte del Estado”.
Otros dos ejemplos en los que la justicia Penal Militar ha sido concomitante con la impunidad son los del joven Diego Felipe Becerra, grafitero asesinado por un miembro de la Policía Nacional en Bogotá, y el de tres menores que habrían sido abusados sexualmente y asesinados por un oficial del Ejército Nacional en Arauca; en ambos casos los miembros de la Fuerza Pública, manipularon pruebas y versiones, y la justicia Penal Militar ha dilatado los casos, o desviado la atención del público y la justicia ordinaria, sin que por ahora exista más que la sensación de impunidad.
Casos como estos,  desvirtúan y empañan de vergüenza la labor de la Fuerza Pública, la cual ha tenido la responsabilidad de combatir en diferentes frentes contra actores criminales como las guerrillas, los paramilitares, el narcotráfico y la delincuencia común, durante un largo periodo de nuestra historia; particularmente en las últimas cinco décadas de conflicto interno en Colombia.  Esa responsabilidad y ardua tarea, no se puede traducir en violaciones a las leyes colombianas e internacionales. El estamento castrense tiene la difícil misión de luchar por la soberanía, el respeto a la constitución, las leyes y  la justicia.
Para lograr la reconciliación nacional y la paz, no solo se necesitan herramientas jurídicas que permitan la desmovilización y reinserción de los violentos; como también la voluntad política y una legítima disposición de las Fuerzas Armadas y de Policía a contribuir con esta, sin que ello, implique impunidad; diferente es esto de que para lograr la gloria que el actual presidente de Colombia persigue, se compren voluntades especialmente en el estamento castrense con impunidad.  Una gloria así, solo puede significar la perpetuidad de nuestra tragedia.

Thursday, October 6, 2011

CUANDO LAS ENCUESTAS TE DEN TRANQUILIDAD


Foto en http://www.radiosantafe.com/2008/08/08/bogotanos-alarmados-por-la-creciente-inseguridad/


El término seguridad proviene de la palabra securitas del latín.  Cotidianamente se puede referir a la seguridad como la ausencia de riesgo o también a la confianza en algo o alguien. Sin embargo, el término puede tomar diversos sentidos según el área o campo a la que haga referencia. La seguridad es un estado de ánimo, una sensación, una cualidad intangible. Se puede entender como un objetivo y un fin que el hombre anhela constantemente como una necesidad primaria.(http://es.wikipedia.org/wiki/Seguridad).
Penoso afirmar, en un país con un conflicto armado de décadas, que la seguridad sea más, un instrumento político, una percepción para manipular la opinión popular; que desvía también, la atención sobre, no solo actores del conflicto diferentes a las guerrillas; como de los diarios escándalos de corrupción e institucionales que afectan a Colombia.
Y que mejor ejemplo de esta percepción de las cosas, el reciente cambio en el ministerio de defensa; el cual, se tenia que dar, ya que era insostenible en su cargo el ministro Rivera; por la cantidad de criticas sobre la percepción de seguridad, según encuestas, medios de comunicación y claro, el EXpresidente Alvaro Uribe.  Pero es que esa percepción de seguridad tan manipulada no se basa en una realidad tangible, ni de las mayorías.  Si pensamos más a fondo sobre la seguridad, cosas como el presupuesto nacional, seria lo más inseguro que existe en el país; claros ejemplos del desfalco administrativo y político del erario publico tenemos todos los días: Estupefacientes, Ministerio de Agricultura, corrupción en la contratación en todo el territorio nacional; hasta aseverar, que la mayor inseguridad para los impuestos que los colombianos pagan, radica en el Congreso de la República, Gobernaciones, Alcaldías, Consejos y todas las dependencias estatales con acceso a dineros públicos; entonces, si se podria afirmar, que la percepción de la seguridad de los dineros públicos es un caos.
Se podría afirmar también que cuando se hacen encuestas y se pregunta a las personas, cual es su percepción de seguridad; -en realidad nadie se ha detenido sobre este punto particular-; pudiendo variar dependiendo si han habido declaraciones de políticos en contra de la política de seguridad del gobierno; otro factor importante, son, las acciones bélicas perpetradas por las FARC, hechos que  restan importancia a cualquier otra noticia nacional fuera del fútbol, incluso a aquellos hechos delictivos perpetrados por otros grupos armados.  Este punto es fundamental, ya que desde la era Uribe, donde su único caballito de batalla fue la seguridad;  y si bien disminuyó dramáticamente el numero de secuestros y se mejoró la seguridad en las carreteras; la llamada seguridad, que se podria medir por el numero de titulares que hacen las FARC en los medios ha empezado a deteriorarse desde el 2008 (Era Uribe), no solo con las guerrillas sino aún mas importante, la gran cantidad de desmovilizados de los paramilitares, los cuales volvieron a filas, muchos de ellos desmovilizados ficticiamente como propaganda del oficialismo y se reagruparon después de haber (ilegalmente) extraditado a sus jefes en bandas nuevas de paramilitares llamados por el gobierno BACRIM, para soportar la tesis de que éste, con su seguridad (democrática) acabó con el fenómeno paramilitar y solo existen bandas criminales al mismo nivel de la delincuencia común.
Aparte de la influencia externa anteriormente explicada de medios de comunicación y declaraciones de actores políticos; la percepción de seguridad es tan relativa que depende de las zonas o ciudades, no solo donde viven los encuestados; entendiendo, que los medios de carácter nacional en Colombia son, en su mayoría localizados y enfocados solo en la capital (Bogotá) y en las noticias de la farándula de Estados Unidos; así que cuando se le pregunta a alguien que vive en Bogotá, sobre las sensación de seguridad; ese ciudadano, temeroso de hablar en la calle usando su celular (por el robo generalizado de éstos), realmente no esta afectado por las condiciones de seguridad -o ni siquiera sabe- de lo que pasa en departamentos como el Guaviare, Putumayo, Santander, Nariño, etc.  Esa sensación, o percepción que los medios y los políticos manipulan en la opinión de la gente, no tiene nada que ver con la realidad de los campesinos que son desplazados por los grupos paramilitares y las empresas terratenientes, la violencia que sucede donde existe minería ilegal, la inseguridad de las ciudades con sus robos y atracos y ese largo etcétera de la inseguridad a todo nivel en el territorio nacional.  Es curioso como los medios hablan de percepción de la seguridad, estos y los interesados en desprestigiar políticamente al gobierno o alguna parte integrante de él, nunca incluyan en sus titulares o denuncias, a no ser de que quieran generar una sensación populista mostrando sólamente los crímenes y ataques por parte de las FARC; raro que nunca mencionen que diariamente hay muertos en las comunas en ciudades como Medellín, o como grupos armados sobornan negocios y personas que viven en zonas urbanas, la desaparición de estudiantes y docentes de las universidades públicas; y no se trata acá de descalificar las acciones criminales de la guerrilla, ni de minimizarlas, pero la realidad es que los muertos y la inseguridad que existe en su mayor parte no es producto de grupos guerrilleros como nos ha hecho creer la propaganda oficial.  
Por ponerlo en otros términos, la sensación del deterioro de la seguridad, es realmente proporcional a la inseguridad laboral, inseguridad hospitalaria, inseguridad alimentaria, inseguridad fiscal, inseguridad generalizada de las necesidades básicas de mas del 50% de la población del país.  Se pueden reemplazar cuantas veces sea necesario los ministros de defensa, dar de baja cuantos generales se necesite; si no se soluciona el problema de la pobreza y la injusticia social, siempre habrá hombres y mujeres en las filas de los actores que crean la inseguridad a todo nivel.
Un ejemplo de como la manipulación del concepto de seguridad es tan relativo, es el malestar de muchos integrantes de las fuerzas armadas con el anterior comandante general de las Fuerzas Armadas, General. Cely, simplemente por no pertenecer al Ejercito sino a la Armada; y es que los intereses que deben existir dentro de una institución  como las FFAA,  una de las que más presupuesto nacional recibe en el país, hace que existan estas luchas internas por la dirección de la institución y sus recursos.   Institución a la que, por su gran poder institucional solo le han destapado uno que otro escándalo, como el de las cárceles resort y el casino de oficiales de Tolemaida; se podria preguntar uno ¿quien realmente supervisa y controla los recursos de las FFAA y de la Policía?; o ¿es auto-regulada como la justicia penal militar, donde todo queda entre botas?.  Caso diferente el del relevo de oficiales en la Policía, donde el General Naranjo (como otros antes de él, para mencionar a Rosso J. Serrano) es un inamovible, no por el buen trabajo que ejecuta según el gobierno y medios de comunicación, no; simplemente porque tiene ganada la confianza de los diplomáticos de la embajada estadounidense en Colombia; como lo demuestran varios cables de Wikileaks.   Así las cosas, el gobierno tiene que sostener al correveidile de los gringos. 
Así que esa percepción de la seguridad de la que todo el mundo habla, hasta el punto de afirmar que no se sienten seguros con este o tal ministro de defensa; cosa que solo puede haber sido vendida como concepto farandulero por los medios de comunicación y por intereses políticos y politiqueros, como las malsanas y constantes declaraciones del EXpresidente Uribe, es, en definitiva lo que muchas personas, en su afán para encontrar algún tipo de respuesta verdadera a esa sensación que nos persigue en las calles, el campo, detrás de los hombros; y más allá, donde existen fosas comunes, cuerpos desmembrados en los ríos, viudas desplazadas en toda la geografía nacional, necesitan para regresar a la paz de su yoísmo.  
Me atrevo a especular que nunca una encuesta ha preguntado sobre la situación de la violencia a los habitantes de los semáforos, los que han llegado a esta situación por el desplazamiento; pero de donde provenga ese sentimiento de inseguridad, es en realidad no por la aseveración de un político o un titular de prensa, es la cruda realidad con sus diferencias marcadas dependiendo donde se habite en el territorio nacional.  
Vivimos dos guerras, la que se produce en las mentiras de los políticos y los medios comprados y afectos al oficialismo, y las que nos espera todos los días al cruzar el umbral, cualquiera que sea.  Y como estar seguros, si los mismos organismos de control de la seguridad acribillan grafiteros con balas y mentiras; y se dan ordenes desde el alto gobierno que reclaman pruebas y resultados efectistas contra el terrorismo, y esas ordenes en manos de los militares se convierten en secuestro, tortura y ajusticiamiento de jóvenes inocentes; tal vez gracias a estos, cuando no sabíamos lo que pasaba, estuvimos tranquilos con los titulares de prensa por todas las bajas producidas por el ejercito; cuando la verdad emergió, solo fue una oportunidad mas de los medios para otro titular con los mismos muertos de Estado, la misma injusticia.

Monday, September 5, 2011

EL REALISMO MAGICO DE LA URIBEPOLITICA





Que peligroso es que un expresidente que vive en un cuartel, hable vox populi y le ponga sentimientos a las fuerzas militares por cuestiones políticas; cuando estas deben estar subordinadas en todo momento al ejecutivo, del que él, ya no hace parte.  Ahí el peligro. El siempre saca su caballito de batalla sobre la seguridad nacional, pero ¿cuando habla de AIS en sus consejos comunales de la nostalgia de EX?; o de los otros muchos escándalos que dejó su gobierno; o será que las fuerzas armadas no están desmoralizadas, viendo semejante impunidad dejada por su gobierno, o que fueron utilizadas para secuestrar, torturar y asesinar a jóvenes colombianos, para mostrar resultados contra la guerrilla, mal llamados falsos positivos, será que los integrantes de las fuerzas armadas que son honestos y éticos no sentirán vergüenza y baja de moral cuando tienen un espectáculo tan escabroso en sus narices.
Desafortunadamente Uribe tiene ese poder de volver general lo que probablemente unos coroneles u otros integrantes de las fuerzas armadas dicen sentir; tal vez porque estén en contra de las políticas de Santos, ya sea por quedar bien con el Expresidente, mostrandosen descontentos con el actual gobierno y extrañando la seguridad democrática y evitarse el problema de contradecir a Uribe.  En cualquier caso, los militares, ni pueden opinar sobre la o las políticas oficiales, ni desestabilizar al estado por mostrarse a favor de un expresidente que no es mas que otro civil con protección y que en este caso paradójico, vive en una guarnición policial.
Hipócrita y peligroso es criticar la agenda política del gobierno, poniendo adjetivos y/o tendencias a las fuerzas armadas solo para  mostrar el particular descontento de Uribe a la política oficial (un eventual proceso de paz), ya que las FFAA deben estar subordinadas; es por eso que no tienen derecho al voto en elecciones; porque no tienen que estar (o no) deacuerdo con las políticas de estado, son estas, (las FFAA) instrumento de defensa de la soberanía y de los ciudadanos.  Es hipócrita esta critica, ya que él (Uribe) utiliza el mismo argumento cuando recuerda que suspendio la ayuda en las negociaciones que Chavez brindaba porque hizo una llamada(s) telefónica a militares; él esta incurriendo en la misma falta; no es excusable que tenga acceso o pueda llamar a integrantes de las FFAA solo por haber sido presidente de la república, no es excusable que malintencionadamente ponga a las fuerzas armadas en contra del gobierno; mas, siendo el saliente ministro de defensa, cuota suya.  O tal vez esas declaraciones (http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-296725-uribe-advierte-eventual-dialogo-de-paz-farc-desmotivo-ffmm) coincidan con actos de gobierno de los cuales él no esta deacuerdo; para generar malestar, un malestar que más pareciera que es el que él necesita para que desde la critica se camufle el vergonzoso prontuario de delitos que se cometieron en sus ocho años de gobierno y que tal vez, él crea que con demeritar la política actual el recuerdo de la propaganda (o como dice el dicho: has fama y hechate a la cama) sobre la seguridad que todo el mundo dijo sentir en sus años de presidente sea suficiente excusa para que no sea juzgado o criticado por el resto de delitos que se cometieron mientras estaba a cargo del ejecutivo.  Y es que el expresidente ha llegado hasta el punto vergonzoso de criticar a quienes ocupan ministerios públicos como el del interior o el de agricultura.
Tal vez, una descripción acertada del modus operandi de Uribe se puede leer en Montaigne cuando dice: “Quien se alaba en un tiempo enfermizo como este de emplear al servicio del mundo una virtud nueva y sincera, o la desconoce, puesto que las opiniones se corrompen con las costumbres (y en verdad, oídla pintar, escuchad a la mayor parte glorificarse de sus acciones y establecer sus reglas, en lugar de hablar de la virtud, retratan el vicio y la injusticia puros y los presentan falseados a la enseñanza de los príncipes) o, si la conoce, se ensalza de forma equivocada, y, diga lo que quiera, realiza mil actos de los que su conciencia lo acusa.”
Pero nos acostumbramos en este país a sus formas excéntricas, donde una senadora de la república sale en defensa de un técnico de la selección de fútbol de mayores por haber físicamente maltratado a una mujer, o ver como crímenes como la violación de menores suscitan proyectos de ley para imponer cadena perpetua a quienes los cometan, mientras genocidas como el paramilitar Mancuso ha sido aplaudido en el congreso de la república y muchos otros pertenecientes a estos grupos, solo purgan condenas irrisorias; ponderamos todo de una forma desmedida e injusta, condenamos sobremanera a un jugador de fútbol que patea a una lechuza en una cancha pero olvidamos tan fácil la violación y el asesinato de tres menores por parte de un oficial del ejercito; donde la juez que llevaba el caso fue asesinada y el caso sigue sin resolverse.  Por mucho menos que los falsos positivos que cuentan con mas de tres mil casos, la OTAN bombardea a Libia y la comunidad internacional impone sanciones contra Siria; así es pues, nuestra paradójica realidad, esa misma que el Nobel Garcia Marquez trataba de explicar a los europeos para que pudieran entender nuestra riqueza literaria: “Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad. Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos.”(http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1982/marquez-lecture-sp.html).

Monday, July 18, 2011

MINERIA DE CHEQUERAS Y VIUDAS



Fotos Aljazeera
http://english.aljazeera.net/photo_galleries/programmes/2011748834219548.html


Cuando se trata de comunicados oficiales o visitas diplomáticas, todos los periodistas del país son bilingües en más de un idioma extranjero; pero cuando se trata de difundir información que pone en descubierto los negros intereses del gobierno y son documentales o noticias difundidas por canales internacionales, esos mismos periodistas y todos los que manipulan la información en el país, difícilmente hablan o comprenden castellano para transmitir esas informaciones.  Ese gran servicio a la democracia del desfalco.
“Con la consolidación de las propiedades de Zona Alta, Zona Baja y Echandia, Medoro (Multinacional Canadiense) está en posición de explotar, desarrollar -dependiendo de las dificultades- los depósitos mineros como un todo. Posee la habilidad de perforar  y explorar la estructura de estas tres áreas con licencias para su explotación, incluyendo el subsuelo, mejorando e incrementando los recursos oríferos del proyecto Marmato en un período corto.
Medoro ha adquirido una porción significante del prolífico distrito de Marmato en Colombia.  El proyecto Marmato cubre 1,198 hectáreas en el cinturón del Cauca en la cordillera occidental, 120 kilómetros al sur de Medellin en el departamento de Caldas.  El proyecto Marmato posee una excelente infraestructura, siendo de fácil acceso por la vía Panamericana que va desde Medellin al norte, hasta Manizales por el sur y posee acceso cercanos a la red de electricidad nacional, la cual cruza la propiedad”. (http://www.medororesources.com/index.cfm?pagepath=Projects/Marmato_Project_Colombia&id=23274).
Como se puede leer en este pequeño resumen del proyecto Marmato en la página de internet, de la compañía Canadiense Medoro, este es claramente un hecho.  Datos ilustrativos muestran como, para este proyecto, la compañía, obtuvo licencias  de explotación en octubre de 2009 para la Zona Alta, Febrero 2010 La Maria y en la misma fecha, esta compañía compro a Mineros Nacionales S.A. la explotación bajo tierra localizada en la Zona Baja.  La proyección, es que para este año (2011) todas las propiedades de la montaña de Marmato estén consolidadas y a disposición de la compañía Medoro.
Lo que nos lleva al tema de responsabilidad.  Con el crecimiento económico de países como China e India, el incremento en el número de habitantes en el planeta y la demanda de productos, se empieza a ver un gran interés y necesidad de explotar las reservas mineras subyacentes; más aún, cuando en la última década, el precio del oro alcanza casi un valor de 1500 dólares por onza, a medida que la demanda mundial por estos se acrecienta, también su valor; otro ejemplo de esto es el cobre.  En Colombia, lamentablemente, durante la administración del EXpresidente Uribe, aunado al auge del sector; el gobierno expidió licencias para la explotación minera irresponsablemente; no solo sin una valoración adecuada de los riesgos medioambientales, sino en zonas ambientalmente protegidas o donde viven minorías étnicas que centenariamente han vivido de su territorio.
Mas grave aún, es el tipo de política de explotación; para esto debo explicar que en este momento se pueden distinguir unos 3 tipos de explotación minera en Colombia:  Una minería artesanal, que permite la subsistencia de comunidades a lo largo de la banca de ríos, especialmente en el departamento de Antioquia y Choco; estas comunidades en su gran mayoría afrocolombianas, han explotado de esta forma las bancas de los ríos con sus bateas desde la colonia, cuando sus ancestros fueron traídos por los españoles como esclavos para trabajar en la extracción de oro.  La minería informal, donde grupos al margen de la ley y otras mafias proveen equipos y monopolio territorial, ejerciendo una hegemonía de las armas y prácticamente esclavizando a comunidades enteras que solo sacan un pequeño beneficio de esta practica, que a diferencia de la artesanal, es ilegal.
Y tenemos la gran minería, mundialmente conocida por sus crímenes ecológicos, como gráficamente nos lo enseña el reconocido fotógrafo canadiense Edward Burtynsky (http://www.edwardburtynsky.com/), todos y cada uno de los escándalos por diferentes tipos de contaminación a nivel mundial, los cuales todas las veces producen efectos nefastos en el medio ambiente y en la vida de los seres humanos.  Ejemplos más recientes de estos es el derrame de crudo en el río Yellowstone, en Estados Unidos o el de la British Petroleum en el golfo de México en el 2010, el derrame de alúmina en Hungría, por mencionar algunos ejemplos, que en nuestro caso, aun sin que se haya explotado en la región a gran escala, el departamento de Antioquia tiene los ríos con más altos niveles de mercurio del mundo.  
Si bien, extraer la riqueza o potenciales de la tierra debe ser una actividad productiva, NECESARIAMENTE DEBE ser una actividad responsable, no solo con el medio ambiente, sino con las comunidades de las zonas donde que se plantean explotar.  En Colombia existe un solo ejemplo de como una compañía estatal puede llegar a convertirse en una de las 500 compañías mas grandes del mundo según Fortune (http://money.cnn.com/magazines/fortune/global500/2011/snapshots/6419.html), así se la haya querido privatizar por cada gobierno de turno; como una vez más, el gobierno actual privatizará otro 10% de esta, para infraestructura vial.  Un solo ejemplo, pero suficiente para ilustrar,   que se pueden explotar recursos naturales nacionales que generen dividendos, no que la explotación de recursos nacionales por parte de las multinacionales  sea de hecho solo una explotación o robo al país, sino una simbiosis seria donde se pueda plantear un desarrollo económico y ambiental sostenible de parte y parte.  Lamentablemente, en la historia de Colombia solo tenemos ejemplos aterradores de la hegemonía y explotación por parte de las multinacionales, donde hemos sido testigos de una gran cantidad de hechos infames contra, no solo la soberanía nacional, sino contra la ciudadanía; desde la masacre en las bananeras en 1928 hasta el financiamiento de grupos paramilitares por parte de Chiquita Brands y la Drummnond hace no mas de un lustro.
Y es que esa irresponsabilidad, se ve servida por lacayos con algún título que saben que se van a enriquecer de por vida vendiendo a su propio país; los nuevos chapetones de la nueva oligarquía, a los que no les importa sino el dinero.  En este grupo podemos ubicar al primo del presidente Juan M Santos, Juan Carlos Santos.  El cual, en entrevista con Aljazeera (http://english.aljazeera.net/programmes/faultlines/2011/07/2011757127575176.html) no puede ser mas irresponsable al referirse a la forma como pretenden comprar y desalojar a Marmato, afirmando: “Podemos negociar, podemos compensar a la gente (hablando sobre Marmato) con nuestra chequera, yo no quiero sonar prepotente o arrogante, pero simplemente termina siendo un asunto de dinero”, “Simplemente, la compañía saca sus cheques y le dice a la gente, mire tenemos treinta y cinco millones (de dólares), y bien, cuanto quiere cada familia”; cuando el periodista le pregunta: ¿y que pasa si la gente no quiere ser reubicada? Juan Carlos Santos responde: “Eso seria un gran problema, en español hay un dicho famoso: el bien común, prima sobre el bien privado, esto significa, que un país como Colombia necesita explotar algunas áreas, nosotros algunas veces, tenemos que pensar en grande.”  Me gustaría preguntarle a este señor a quienes se refiere cuando menciona el bien común; si al grupo de Colombianos que trabajan para estas compañías vendiendo al país, o el bien común de las multinacionales extranjeras, las cuales se quedan con el 96% de las ganancias de estos proyectos.
Dentro del grupo de personas que trabajan para estas multinacionales mineras, se encuentran una gran cantidad de ex-funcionarios: ministros, viceministros, cancilleres, consejeros, etc; como lo denuncio el periodista Daniel Samper Pizano en su columna (http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/danielsamperpizano/influencia-e-informacion-la-mina-mas-valiosa_9929105-4); estos, por tener información, e influencias privilegiadas, son personas claves para que estas multinacionales puedan tener a su disposición cualquier pedazo de Colombia que deseen explotar.
Es lamentable que lo mas relevante de la explotación minera y de las concesiones que regala el gobierno prime la chequera para comprar terrenos y conciencias.  Nunca un proyecto de este tipo habla de una reubicación -en este caso un pueblo entero- seria, donde estas compañías como parte de su proyecto propongan la construcción de obras de infraestructura como acueductos, alcantarillados, escuelas, etc. Jamás se habla de generar empleos, de reparar el daño ambiental protegiendo otros ecosistemas o reforestando; nunca se habla de proyectos que ayuden o que construyan vías de acceso, redes eléctricas o de banda ancha; simplemente estas empresas llegan, arrasan, sin importar el impacto social y ambiental llevándose la riqueza del país.  Ese tipo de negociaciones como la que se perpetra en Marmato, donde se compran individualmente tierras, propiedades y conciencias; puede terminar en tragedia; y en el peor de los casos (como suele suceder en Colombia) se utilicen intermediarios  para que negocien el desplazamiento de los habitantes de la zona, pudiendo terminar esta negociación con las balas.  Así que poca o nula es la diferencia que existe entre la afirmación arrogante de sacar la chequera y el tan mentado dicho a nivel rural: o vende o negociamos con la viuda.
Termino acá, con las palabras finales de la denuncia que hace Aljazeera sobre las pretensiones de la gran minería en Colombia, y adjunto el video:  “En Colombia, aquellos adinerados o con el poder de las armas, serán últimamente, los que se beneficiarán con la fiebre del oro; mientras que los que están abajo, permanecerán ahí, abajo; les será casi imposible cavar la salida de su situación”.

http://english.aljazeera.net/programmes/faultlines/2011/07/2011757127575176.html

http://english.aljazeera.net/programmes/faultlines/2011/07/20117494035426568.html

Otros enlaces relacionados:
http://www.wradio.com.co/oir.aspx?id=1500738

Tuesday, July 12, 2011

NO ES SOLO PAISAJE




Muy señor mío: Si hubiera de ir notando las ideas extravagantes de los hombres del país, me faltaría tiempo para apuntarlo.  Parece increíble que en nuestro tiempo pueda haber país donde sus individuos piensen tan erradamente.  Yo, en tales ocasiones, no hallo otro recurso que tomar sino el silencio, por no exponerme a unas contradicciones insoportables... Oír contar a estas gentes algunos efectos de la naturaleza, es pasar el tiempo oyendo delirar a unos locos... Instrúyase vuesamerced en el modo de pensar a estas gentes y dé gracias al cielo de no hallarse en un país donde la racionalidad va tan escasa que corre el peligro cualquiera entendimiento bien alumbrado.

José Celestino Mutis.
Algún dia, podremos decir -y ojalá-, que esos paisajes a los que tan orgullosamente nos referíamos como motor del capitalismo agricola, les daremos el nombre de desiertos; sí, difícil de entender el término cuando a todo el mundo le vendieron la idea de uniformizar, de la alta producción, de estandarizar hasta como apreciamos la belleza entre humanos; conceptos vendidos por el mercantilismo del sistema capitalista.  Llegará el día en que tendremos desiertos de potreros, de café, de palma, de soya; que es en lo que finalmente la tierra abusada y sometida al peor crimen ecológico por parte de la especie humana irá a terminar, baldíos improductivos, desiertos, tierra ácida que produce solo el recuerdo del sometimiento de unos hombres por otros, por que no solo fue la tierra, fue tambien en la que en ella trabajaron y fueron sometidos a la informalidad laboral del “gran campo industrializado” de Colombia.
Déjenme haber si entiendo; se paran unos señores(as), en un pequeño cerro en la zona cafetera, con musica de guitarra de fondo, unos cuantos aguardientes entre pecho y espalda y ¡plop!, descubren que hay paisaje; toda una manga a su ancho y largo sembrada en café tipo federación, de una hermosura donde el verde uniforme permite engendrar la idea de que algo tan hermoso, por necesidad tiene que ser no solo tan humanamente hecho sino que es un patrimonio, una herencia, algo de valor incalculable; como las miles de hectáreas de soya que devoran cada año la selva amazónica, o el desplazamiento forzado y los asesinatos en Antioquia y otras partes del norte Colombiano para que la tierra sea monopolizada por los palmicultores, sentarse a ver en alta mar la hermosura de los témpanos de desechos de plástico, gigantes que flotan en la superficie; y tal vez para hacer hincapié en que lo que vale es el paisaje y sobretodo el que nosotros creamos no permitiríamos acá la omisión de mencionar la sinfonía de color que permea todo sobre el océano en el derrame del golfo de Mexico por parte de la British Petroleum.  Todos estos paisajes deberían ser patrimonio de la humanidad declarados por la UNESCO.
Porque en realidad es más que paisaje lo que no se puede ver desde el cerro.  Difícil de ver cuando se ha inculcado siempre el orgullo a la actividad cafetera,  el mito del mejor café, del mas suave; pero la parte del paisaje que se pierde de vista, es que la “caficultura” en Colombia es una actividad económica que en su gran mayoría solo produce empleo informal; apesar de que el café es uno de los pocos productos al que se  le garantiza su venta, el incremento del turismo, la tecnificación de éste producto; todavía, esos trabajadores que hacen parte de la “cultura cafetera” y del paisaje en su gran mayoría, no cuentan con acceso a salud y educación adecuados, como tampoco con salarios que se ciñan a lo que manda la ley.  Un ejemplo del feudalismo tradicional,   es ver como estos trabajadores son remunerados por su trabajo según la cantidad de grano recolectado en medida de cargas o arrobas.  
Apesar de que la Federación Nacional de Cafeteros se le reconoce un gran desarrollo a nivel científico y tecnológico; éste, no ha permitido que se tenga como prioridad la protección medioambiental, la recuperación de ecosistemas; no, todo lo contrario; al propender por una alta y mas eficiente producción, todos los días se necesitan más insumos y químicos para la producción “eficiente” del grano.  Cabe anotar acá la hipócrita ambivalencia cuando se recurre a la afirmación de que el café colombiano es tan suave y de gran calidad por su forma de recolección manual; pero en cambio, el control de malezas se realiza de forma -en su gran mayoría- química, usando sustancias no solo carcinogénicas y teratogénicas para el ser humano, pero también perjudiciales para el medio ambiente.
En la declaración de la UNESCO, se puede leer: la “caficultura” es un ejemplo de una tradición cultural excepcional de paisaje sostenible y productivo (http://whc.unesco.org/en/list/1121/). Pero es que una cultura creada al rededor de una actividad económica, rentable o no, no necesariamente es un patrimonio o herencia que se deba perpetuar en el tiempo, si solo tiene como característica, un fin lucrativo; además de un producto que es exportable; una herencia o patrimonio es algo que en cierta medida beneficia a la gran mayoría de personas que están envueltos en esta, y si bien, actividades económicas como la “caficultura” en países como Colombia son necesarias; esta representa el 1,6% del PIB nacional y el 13,9% del PIB agropecuario (http://www.fao.org/ag/agn/agns/Projects_SQP_Santiago/Documentos/Estudios%20de%20caso/Cafe_COLOMBIA.pdf), si creo que hay que proponer algunas preguntas antes de que nos convenza el paisaje:
  • ¿Se ha medido alguna vez, cual es el impacto ecológico que ha tenido el implementar un cultivo foraneo como el café (recordar que el café es originario de Ethiopia) en las zonas cultivadas? ¿qué impacto medioambiental han producido estos mismos cultivos genéticamente modificados para una alta producción?
  • ¿Como se puede hablar de una cultura y de un paisaje agropecuarios en un cultivo en particular, cuando Colombia ni siquiera tiene asegurada su seguridad alimentaria?
  • ¿Cuándo, las instituciones cafeteras han implementado planes de reforestación, conservación, protección del recurso hídrico?
  • ¿Donde está la planeación de programas por parte de las instituciones cafeteras que permitan el aprovechamiento de cultivos alternativos en areas no productivas de cafe o zocas; y que estos programas propendan por la producción de alimentos y que al final del ciclo productivo sea rentable su producción? (en un paisaje donde se siembra en las zocas por envidia al vecino)
  • ¿Cuántas escuelas, hospitales, institutos técnicos para la comunidad se han construido como parte de implementar, educar y difundir este patrimonio cultural?
  • ¿Cuándo las instituciones cafeteras han tenido algún tipo de control que propenda por proteger a los trabajadores -parte fundamental de esta cultura- y sus derechos laborales?
Como lo expone Carlos Victoria en su artículo ¿Cual paisaje cafetero?: “esta declaratoria generará nuevos y más complejos riesgos e impactos que, desde ya se observan en la región, veamos: auge de lavados de activos para la adquisición de fincas cafeteras; desenglobe de minifundios y desplazamiento de campesinos; profundización de la inseguridad alimentaria a costa del uso del suelo para actividades turísticas y recreativas; prostitución en las cabeceras municipales, como ya se ha corroborado por parte de las autoridades y ONG's; reconversión del territorio, a través del establecimiento de mega-proyectos turísticos, como embalses multipropósitos; privatización de diversidad de servicios e infraestructuras, elevando el costo de la vida de los habitantes; globalización del paisaje con estándares internacionales y pérdida de identidad cultural, paradójicamente. Estos y otras tantas percepciones determinan que el patrimonio no solo es inmaterial, sino que está asociado a una realidad compleja donde las instituciones vienen siendo capturadas por un amplio catálogo de mafias. Como se ve, por ahora hay más preguntas que conclusiones, porque más allá del loable trabajo investigativo de antropólogos, arquitectos, historiadores y especialistas de las Universidades que ayudaron a levantar el proyecto la declaratoria patrimonial de esta agencia de Naciones Unidas, puede resultar en un falso positivo más”. (http://www.censat.org/articulos/10030-noticia/10258-icual-paisaje-cafetero).
Que las condiciones de nivel de vida hayan mejorado para la mayoría es un paisaje que al igual de los más de mil doscientos millones de personas en el mundo con hambre, son patrimonio de la humanidad y del capitalismo.  Paisaje que todas las sociedades, están en mora de solucionar.