Claro es el fallo de la corte suprema al declarar las pruebas provenientes del computador de Raul Reyes, como elementos no válidos en procesos judiciales e investigaciones. "Ninguna autoridad colombiana tiene competencia o está facultada para practicar en el extranjero inspecciones y recoger elementos por fuera de los mecanismos de cooperación internacional (...) Si un servidor público lo hace, más allá de sus propósitos, la prueba es ilegal y no admitida en el mundo jurídico" (http://www.eltiempo.com/justicia/el-fallo-de-la-ceorte-suprema-en-el-caso-reyes-_9418386-4). Por muy Uribe que sea o muy Santos. Es claro también el por qué, ya que este material fue obtenido de manera ilegal, como nos recordó un columnista esta semana el Artículo 29 de la Constitución Política de Colombia: “El debido proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas.Nadie podrá ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio.En materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea posterior, se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable.Toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio, durante la investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar pruebas y a controvertir las que se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho. Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso.”
No solo violó la constitución colombiana este hecho, sino la ley internacional; cuando el ejercito Colombiano violó la soberanía territorial ecuatoriana, en la operación que dio de baja a Raúl Reyes en este país. Hago un paréntesis acá, para resaltar que con todo el sensacionalismo mediático y amarillista de los medios; ejemplo de esto son los titulares del diario el Tiempo, después de la operación en la que se dió de baja al mono Jojoy, cuando abiertamente afirma el diario que los computadores de Jojoy tienen 11 veces más información que los computadores de Reyes (http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/173755/archivos-del-mono-jojoy-tienen-11-veces-mas-informacion-que-los-de-raul-reyes/), noticia que no se encuentra más en la base de datos electrónica de www.eltiempo.com. ¿Cómo medirán en el diario colombiano la cantidad de información de una operación en la que la cadena de custodia de pruebas no se viola?. Todas estas voces mediaticas y recordemos también la del EXpresidente, que tratan de poner siempre como ejemplo a los Estados Unidos; el país que mas clama por democracia en el mundo y saca informes unilaterales de comportamiento para los demás países y el que menos cumple y respeta la ley internacional; caso específico el operativo para dar de baja a Osama Bin Laden, violando espacio aéreo y terrestre pakistaní; clara violación a la soberanía de este país, al igual que lo hizo Colombia en su momento con Ecuador. Puede que para muchos, que no crean en la soberanía de los demás países, por que solo la causa suprema de Colombia los hace creer que es valido cometer cualquier ilícito. Pakistan, país aliado en la “Guerra contra el Terror” con Estados Unidos, cooperación militar que se traduce en un apoyo multimillonario a su ejercito, mucho mayor que el plan Colombia, es también este país Arabe un poseedor de armas nucleares, etc. Aun así, el congreso pakistaní repudio el acto de los Estados Unidos en su territorio y resolvió que no permitiría otro tipo de intervención como la que sucedió para dar de baja a Bin Laden; entre paréntesis para los que todavía se escandalizan en Colombia de la reacción de Ecuador ante la invasión por parte del fuerzas armadas colombianas.
Para legitimar las acciones que finalmente terminen en una exitosa recolección de pruebas, la justicia ha creado protocolos a seguir; así, nadie va a allanar una propiedad sin previa orden o a decomisar pruebas en computadores de una EPS sin un salvoconducto legal, que permita estas pesquisas; solo el gobierno de Uribe y ahora el de Santos cree que las leyes y parámetros establecidos por estas no cuentan para ellos, para el bien superior de la patria de sus escándalos. Así defienden a capa y espada su caballo Troyano que termino invadiendo Ecuador.
Cuando el presidente Santos, le reclama a la corte y trata de convencer a la opinión publica que las pruebas, en este caso archivos de computadores, fueron avalados por la Interpol; no entiende, que es completamente diferente el hecho de que archivos o documentos que se hayan recogido de manera ilegal (lo que ya no se puede llamar pruebas) a que no hayan sido alterados. Vuelve e insiste en que nunca se rompió la cadena de custodia; lo que tampoco hace que sea legitima la consecución de las mismas. Santos como ministro y Uribe como presidente, debieron haber pensado en esto y no manejar el asunto a las patadas, glorificando a las fuerzas militares por actos que violan la ley internacional, exacerbando un nacionalismo para excusar su doctrina de: todo vale.
Como la operación del campamento de Reyes, la información que dice tener el gobierno ya no posee ningún valor como prueba; otro vergonzoso ejemplo es la operación Jaque, donde Wikileaks desenmascaró el soborno del gobierno a unos guerrilleros y una vez más violó normas internacionales por usar indebidamente los símbolos de la Cruz Roja sin ninguna autorización. (¿Que será de estos guerrilleros extraditados a Estados Unidos?). Una vez más el éxito solo se quedo en el aplauso.
Por otra parte, la Corte Suprema no responde adecuadamente al tipo de fallo, en relación a la obtención de pruebas, primero, por que produce después de mas de dos años del suceso, tiempo suficiente para que hasta el gobierno financiara con dineros privados un estudio por parte de un instituto Ingles; aun cuando sostiene que estos documentos son un secreto máximo del gobierno Colombiano; sí, los que no fueron secreto máximo fue la información dentro de estos archivos utilizada para acusar y desprestigiar a la oposición. Debido también a una gran presión y desprestigio por parte de Uribe hacia la corte, su gobierno fue permisivo a la hora de usar estas informaciones de un modo aleatorio contra otros gobiernos de la región. En su fallo, la corte sí debería haber extendido un llamado a que se vuelvan a examinar todos los casos donde se ha utilizado esta información de los computadores de Reyes como prueba (según la fiscalía 29 casos).
Otra contradicción es la posición del presidente de la corte, cuando frente a los medios de comunicación responde: “la Corte hizo un análisis netamente jurídico y judicial, (pero) respetó rotundamente la operación militar”(http://www.elespectador.com/impreso/cuadernilloa/entrevista-de-cecilia-orozco/articulo-271623-no-se-puede-pasar-encima-de-normas), donde podía pensar uno que la corte para no demeritar la actuación del entonces ministro de defensa y hoy presidente, legitima la acción militar (que viola leyes internacionales), mientras que al mismo tiempo rechaza la validez de las pruebas. Estas contradicciones con un tinte de politización, no son muy bien vistas, ya que como máximo estamento jurídico y a pesar de que hayan querido opacar su importancia, la Corte Suprema de Justicia, está el mismo nivel que el ejecutivo.
Notícula: Importante el llamado que hace al gobierno el representante a la cámara Ivan Cepeda de retirar de sus cargos a todos los diplomáticos colombianos envueltos en algún tipo de proceso judicial. La política de enviar a otros países a personas tanto civiles como militares envueltos en violaciones a la ley, no solo deja una mala imagen del país a nivel internacional, sino que perpetua la impunidad y dificulta la actuación de justicia.(http://www.radiosantafe.com/2011/05/20/ivan-cepeda-pidio-al-presidente-que-separe-de-sus-cargos-a-embajadores-cuestionados/).





