Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada.
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada.
Cesar Vallejo
Supongamos que algún día, en una de las mas antiguas democracias de America (Colombia), sea elegido un gobierno independiente, que no pertenezca a la clase dirigente tradicional que nos ha gobernado hace mas de docientos años, en la Colombia republicana; ni como en historia reciente de nuestro pais a las mafias representadas en parapolíticos. Si esto llegare a ocurrir, de seguro, si fuese un gobierno progresista, que intentara una reforma agraria seria, castigar la corrupción y ese gran etcetera que raya con la utopia para que exista un gobierno eficiente, apegado a la ley y justo; seguramente ese día escucharíamos tambien que existe una mano negra que quiere desestabilizar tal gobierno; porque no sigue sus políticas, porque no se somete a deseos de mandatarios anteriores o simplemente porque el grupo acostumbrado a recibir favores, prebendas y negocios no esta más en el poder.
Escenario este, muy parecido al que el presidente Juan Manuel Santos quiso denunciar hace unas semanas; cuando nos explico que existe una mano negra de extrema izquierda y otra de extrema derecha; la mano negra de izquierda es entendible que se trate de los grupos guerrilleros, a los que el estado dedica el segundo porcentaje mas alto en Latinoamérica del PIB en presupuesto militar; y que si bien en las dos ultimas décadas estos grupos mal llamados guerrillas, no son los mayores responsables de los crímenes del país; si les han servido a los gobiernos de turno para hacerse elegir y tener la excusa perfecta para desviar la atención sobre el verdadero origen de, no solo la guerra que vivimos, pero también de la violencia generalizada; consecuencia de la disparidad social y falta de garantias mínimas, pobre acceso a educación y trabajo.
La mano negra de extrema derecha a la que Santos se refiere, son aquellas voces incomodas y críticas para con el gobierno actual; que no solo pertenecieron al gobierno pasado, sino que pretendían perpetuarse en el poder. Es esta mano derecha la inconforme, igual que la de la suposición de un gobierno progresista expuesta atras; solo que esta mano negra de las mafias, paramilitares y parapolíticos es la que ha sido desplazada del poder por una clase dirigente tan tradicional y retardataria como la que siempre ha guiado los designios del país en los últimos dos siglos.
Es esta mano negra, la que se encuentra muy inconforme con que no se manejen las cosas con el estilo mafioso, como en los últimos ocho años, de los que el actual presidente no solo fue lacayo, sino que fue el heredero de esa política.
Cuando Santos menciona la existencia de una mano negra de derecha, es sintoma que pone en evidencia su incomodidad por las criticas a su gobierno, provenientes de ex-funcionarios del gobierno anterior y personajes de la extrema derecha nacional. En sus propias palabras: "La mano negra de la extrema derecha, la que no quiere que se repare a las víctimas, la que no quiere que se restituya a los campesinos, la que quiere exagerar la inseguridad en el país, para decir que este país es un caos".(http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-277391-extrema-derecha-quiere-dar-sensacion-de-pais-un-caos-santos). De nada parece servirle su táctica de oportunista; la cual ha aplicado para ser parte de los tres últimos gobiernos, saliendo a decir que él aprecia al Expresidente Uribe, que continúa su doctrina filosofica de la infamia, que esta muy agradecido con él, que toma sus criticas como consejos antes de irse a dormir, etc.
Es cierto que toda transición y mas de poder, en este caso de unas mafias y grupos de hegemonía vinculados con narcoparamilitares, es difícil; mas en Colombia donde quienes ostentan el poder se mantienen en él, no solo por el enorme flujo presupuestal para las fuerzas armadas, pero tambien la gran cantidad de favores y prebendas a grupos con gran poder economico; claro ejemplo el del escándalo de AIS donde el gobierno regaló miles de millones a grandes terratenientes, para entre otras cosas, recibir prebendas y apoyo electoral. Si bien la ruleta de favores no se ha detenido en el gobierno actual, si ha pasado de unas manos que les servian a paramilitares y mafias abiertamente (recordar que mas de la mitad de las cámaras tenian parlamentarios vinculados o investigados por parapolitica); por un gobierno que si bien protege gran parte de estos vínculos oscuros; por mencionar un ejemplo el embajador general de Colombia en Peru; si gobierna de una manera mas parecida a la oligarquia tradicional que ha gobernado a colombia desde su creación. Tal vez eso hace, que las criticas arrecien desde esa extrema derecha que perteneció al anterior gobierno, ya que no se reciben a paramilitares en la casa de Nariño, se rompen las vestiduras hablando del caos por la inseguridad; siendo que fueron ellos mismos, los que crearon ese caos cuando en sus pantomimas de desmovilización paramilitar simplemente agravaron el problema de violencia y hegemonía territorial en los cascos urbanos; como también, la pobre planificación de un proceso efectivo de reinserción. Siempre ha existido ese caos violento; solo que en el gobierno anterior los ataques de la guerrilla no eran tan buena noticia como ahora lo son para criticar al actual. Hay que recordar, una vez más, que a los colombianos se les prometió acabar con la guerrilla en 18 meses, hace 9 años; parece que la otrora mano negra no cumplió.
A la preocupación del presidente Santos por las criticas a su gobierno, le debo recordar que sí existe y ha existido esa mano negra de derecha de la que él habla; esa mano que viola las leyes internacionales cuando bombardea países extranjeros, o utiliza símbolos de la cruz roja en operaciones de canje (el rescate se los dejamos a los que todavia creen en el heroísmo de la seguridad democrática), mano negra que planeaba golpes de estado contra Samper, que siendo segundo al mando de las fuerzas armadas, estas, secuestraron, torturaron y ajusticiaron jóvenes colombianos inocentes; mal llamándolos para apañar el escándalo falsos positivos; así que sí presidente; si existe la mano negra de derecha de la que usted habla; pero cuando manifieste su incomodidad en público, por favor quítese los guantes y ponga las manos donde las podamos ver; porque solo así, sabremos cual es el color de la hipocresía.

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