“La primavera del mundo Arabe” es como los medios masivos de comunicación llaman a las protestas y levantamientos populares del norte de Africa y la península Arábiga. Sin descalificar los años de oposición popular, la cantidad de inmigrantes y exiliados; el hecho que desbordó los causes de inconformismo popular se da en Tunisia, Mohammed Bouazizi, vendedor informal, que fue vilipendiado y maltratado por las fuerzas del orden, decomisando sus instrumentos de trabajo; sin quedarle otra opción mas que su dignidad avasallada por su propio gobierno; su último acto de protesta, puso fin a su vida y al mismo tiempo, sin que haya nunca podido medir en que desembocaría este, Mohammed se auto inmolo prendiendose fuego frente a las oficinas gubernamentales. Este acto desesperado, marcaría el despertar de la revuelta popular que terminó con mas de 30 años de autocracia protagonizada por Ben Alí; quien fuera de pretender perpetuarse en el poder, alimentó una nepótica corrupción administrativa de grandes proporciones; paralelo importante con Colombia, donde el EXpresidente Uribe, quería perpetuarse en el poder y al igual que Alí en Túnez, modificó la constitución para poderse reelegir. Es comparable también el sinnúmero de casos de corrupción que empiezan a aflorar, dejados por el anterior gobierno colombiano.
Igual que en Latinoamérica, la hipócrita reacción de los Estados Unidos y la Union Europea, al ver la masificación de las protestas no tuvieron mas remedio que cambiar de posición y pasar de ver, según ellos, un régimen autoritario a defender los derechos constitucionales de los ciudadanos; igual que en Egipto, Yemen y ahora Siria. Sin una alternativa para mediar y sostener a estos regímenes anquilosados en el poder, ya que estos, respondieron con una escalada de violencia, la cual, no le permitía a EU y la UE ser bien vistos, sino repudiaba estas acciones en estos países. Hipócrita como siempre el actuar de occidente, porque en comparación con el caso de Honduras, la administración Obama, tardó 2 semanas en cambiar su posición de repudio al golpe de estado por el apoyo y mantenimiento del gobierno de facto. Me atrevo a especular aquí, que estratégicamente Honduras solo podía tener a SotoCano (base militar norteamericana), mientras que la mayoría de los pueblos en revuelta del medio oriente y Africa, son ricos en hidrocarburos; países como Egipto, administra el canal del Suez, por donde pasan gran cantidad de importaciones provenientes de Asia y el medio oriente hacia Europa; otro caso es el de Siria, que comparte frontera con Israel; pero en su conjunto, estos países en el despertar de la primavera Arabe, son punto geográfico estratégico para mantener las guerras de Irak, Afganistán y ahora Libia.
Luego que en menos de un mes, cayera el régimen de Túnez, Egipto fue protagonista de lo que sus habitantes llaman revolución: 18 días de protesta que hicieron de la plaza Taharir, el punto dramático y protagonista de las protestas que finalmente forzaron a Hosni Mubarak abandonar el poder, después de mas de 30 años de un régimen dictatorial, donde tanto él como Alí (en Tunicia), fueron parte de las fuerzas militares antes de convertirse en autócratas. Vale la pena detenerse y hacer un paralelo entre la realidad Colombiana y la situación egipcia; País del norte de África que ha mantenido una alta censura a los medios de comunicación. Al igual que en Colombia mas del 50% de la población esta por debajo de la línea de pobreza y ambos países comparten un gran porcentaje de informalidad laboral, una creciente pauperización de la clase media, causada por el incremento en impuestos, valor de los alimentos y los combustibles; este símil es importante porque aunque en Egipto el 40% de la población tiene algún tipo de educación superior; dato que sobrepasa el porcentaje en Colombia; en ambos países los jóvenes son el sector de la población con mayor desempleo (Colombia con más del 22%).
Siendo incomparable, los niveles de censura son mucho mayores en el país africano; aun así podemos encontrar un derrotero de similitudes; entendiendo que en Egipto no existe un conflicto armado, ni grupos guerrilleros; incluso los niveles de violencia no son siquiera cercanos a los padecidos en Colombia. Aunado al problema del invierno que ha inundado miles de hectáreas y desplazado unos tres millones de personas en Colombia; donde el aumento de la pobreza y la división entre ricos y clase media crece a pasos agigantados; y parte de la clase trabajadora que puede acceder a servicios como el de salud, encuentra un sistema -copia del estadounidense-, con una corrupción campante y completamente antiético; sistema eficientista que ahorra en detrimento de las condiciones de salud y la ética médica; otro ejemplo es del sector financiero, con ganancias millonarias cada trimestre, uno de los mas costosos del mundo, al igual que los combustibles en el país.
Esa constante en el detrimento de las condiciones de vida y las libertades constitucionales de los pueblos, que podríamos llamar no en desarrollo sino en vía de ser explotados por occidente, china e India; hace mucho mas manifiesto el descontento con sus gobernantes. A diferencia de los países del medio oriente y Norte del Africa, Colombia ha privatizado sus recursos naturales y las compañías rentables del estado, las cuales han sido vendidas al capital extranjero, diferente de estos otros países que si bien permiten una influencia grande de potencias externas, sus monarcas y gobernantes son dueños de grandes negocios estatales para su propio usufructo y de sus familiares; pero también para sostener los regímenes que han construido.
Una mirada breve a otros 3 países que son noticia en este levantamiento popular, son: Yemen, uno de los países mas pobres de la península arábiga, punto estratégico de la lucha de Estados Unidos contra Al Qaeda; régimen de mas de 30 años de opresión y vilipendio a su población. El reino de Bahrein, conjunto de islas y base de la V flota estadounidense. Desde el levantamiento popular el gobierno ha respondido con mano dura y los Estados Unidos con su actitud siempre hipócrita repudia la violencia contra la población civil mientras su secretario de defensa pide a Arabia Saudita tanques y tropa para controlar las protestas y que su puerto permanezca seguro, así como esta monarquía. En Siria, siguiendo el mismo patrón histórico de regímenes autocráticos; regido por la familia Assad hace más de 30 años, aprovechándose de un estado de emergencia; muy parecido a el que se inventan en Colombia para dar vía libre a proyectos de ley, que en otras condiciones no serian aprobados. Después de las presiones de Estados Unidos y la UE, Siria levanto su estado de emergencia, e intenta algún tipo de reformas para calmar la animosidad, que a causa de la represión del gobierno se han registrado más 800 personas asesinadas. En este país, es tal vez donde occidente entra en un conflicto de intereses mucho mayor ya que Siria limita con Israel, Líbano e Iran.
Quisiera hacer aquí un paralelo mas global, tal vez mas resumido pero el punto en el cual insisto es que si bien existen otros factores para que estas revueltas sucedan; como Wikileaks; la realidad es que estos levantamientos populares son la consecuencia de décadas de negligencia, de gobiernos corruptos, que han empobrecido a la población y se han encargado de privatizar y vender los recursos naturales y puntos estratégicos a las grandes potencias del mundo. Colombia debe mirar este despertar Arabe como un ejemplo del cual, si se sigue por el camino neoliberal, con su impunidad rampante y de la mano de la corrupción; y al mismo tiempo sigue empobreciendo y vilipendiando mas a su población; un día la primavera que despierte a Colombia estará protagonizada por un pueblo agotado de gobiernos que no han hecho sino endeudarlo, esclavizarlo y vender su dignidad.


GENIAL!!!!!!!
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